miércoles 30 de septiembre de 2009

Me parece reseñable...



El otro día tuve la oportunidad de leer el artículo magistral, como casi siempre, del compañero Rodríguez Ibarra, el cual os reseño para gusto de muchos y disgusto de unos pocos:


"El título de este artículo está sacado de la crónica que Fernando Garea, periodista de EL PAÍS, realizó el 14 de septiembre y que se titulaba La gestión de Zapatero de la crisis siembra el desconcierto en el PSOE. Según el cronista, un anónimo dirigente socialista contaba: "No hay confrontación ni fractura en el PSOE, porque estar en el Gobierno apacigua mucho. Te pueden llamar por teléfono y ofrecerte una secretaría de Estado o un ministerio". En semanas pasadas, Joaquín Leguina afirmaba en un reportaje televisivo que Zapatero había eliminado a militantes que podían aportar cosas al proyecto socialista por su obsesión de contar con gente nueva, prescindiendo de la vieja guardia socialista; en concreto se citaba a él mismo y a quien firma estas líneas.

El silencio no se debe a un supuesto autoritarismo del secretario general"
"Ahora véanse las reuniones del Comité Federal: todo elogios y aplausos"
Quiero empezar por aclarar que Rodríguez Zapatero no tuvo ninguna intervención en mi deseo y decisión de abandonar la actividad institucional al frente de la Presidencia de la Junta de Extremadura. Fui yo el que, voluntariamente, decidí apartarme para no volver a tentar la suerte. El corazón me jugó una mala pasada, me sacaron tarjeta amarilla y pensé que la próxima sería roja. Yo no soy una víctima de nadie más que de mis circunstancias. Si estoy en silencio, y sólo me expreso a través de cauces periodísticos, es por voluntad propia, no por marginación. Siempre he pensado que quienes hemos tenido una cierta responsabilidad política e institucional, lo mejor que podemos hacer, cuando la abandonamos, es no pretender seguir conduciendo un autobús del que ya no tenemos ni los mandos ni el puesto de conductor. Nuestra tarea debe consistir en ocupar los últimos asientos, no importunar al nuevo conductor, ayudarle a transitar por la nueva ruta y, en el supuesto de que requiera nuestra opinión, ofrecerla con rigor, libertad y sinceridad; y si no, ¡silencio y no molestar! Y, si en el PSOE fuera cierto que nadie se atreve a levantar la voz, la culpa no la tendría Zapatero, sino quienes por una secretaría de Estado o por un ministerio son capaces de perder la voz, la dignidad y la vergüenza. El silencio no es consecuencia de un supuesto autoritarismo del secretario general del PSOE, sino de la cobardía de los que han hecho dejación de su responsabilidad.
Se habla de que Zapatero ha acabado con la generación de socialistas que hicimos la Transición y protagonizamos la etapa más brillante del socialismo en España. Niego la mayor. No se ha prescindido de nosotros; ése no sería, además, un problema grave. El drama aparece cuando, como recoge la crónica de Garea, la generación que nos siguió decide prescindir de ellos mismos. Es cierto que las reuniones de las comisiones ejecutivas del PSOE en la etapa de Felipe González duraban varias horas y que las que preside Zapatero apenas llegan a los 60 minutos, pero la explicación de tal reducción en el debate no es que Felipe fuera muy demócrata y Zapatero muy autoritario; la explicación es que los que acompañábamos a Felipe le discutíamos hasta la saciedad sus propuestas y defendíamos con uñas y dientes las nuestras, mientras que, ahora, véanse las reuniones del Comité Federal del PSOE: todo son elogios y aplausos.
En tiempos anteriores, en el PSOE estaba prohibido hablar bien de la Comisión Ejecutiva Federal cuando se trataba de examinar la gestión de la dirección socialista; ahora eso ha cambiado y lo que se oye son elogios totales o parciales, pero no he percibido nunca que Rodríguez Zapatero pretenda prohibir o molestarse por la crítica libre y democrática.
Zapatero es un dirigente socialista que se ganó su puesto con ahínco y decisión; sabía que no era imposible ser secretario general del PSOE y lo intentó. Me temo que, de ahí para abajo, las figuras que han ido surgiendo, en distintos ámbitos de responsabilidad, no siguieron el camino de Zapatero, sino que creen que deben su puesto a la voluntad de Zapatero, lo que anula o difumina su capacidad para ser libres y aportar visiones personales a la difícil tarea de gobernar un país desde la perspectiva socialista. No dudo de que la actual generación de socialistas tenga grabada, a sangre y fuego, la ideología socialdemócrata, pero, por lo que se ve, existe mucha ideología y apenas ninguna idea que permita al líder medirse y medir sus propias iniciativas que, hasta ahora, son las únicas que conocemos. No estamos, pues, ante el problema de rescatar o no a la generación anterior de socialistas, estamos ante el dilema de saber si la generación que la sucedió decide asumir su responsabilidad o queda como una generación perdida y silenciosa.
Lo de la "cartera ministerial o lo de la secretaría de Estado" no puede ni debe ser la aspiración de un socialista que participa del proyecto colectivo de un partido de izquierdas y centenario. La misma crónica, citada más arriba, nos ilustraba sobre la "huida" de ex ministros del Parlamento español. Parece ser que, una vez destituidos de sus responsabilidades ministeriales, ya no tienen nada que hacer en la vida política; unos se quejan de que, por el hecho de haber formado parte del círculo inicial que apoyó a Zapatero para ocupar la secretaría general del PSOE, merecerían ser ministros, como mínimo. Si todo el mérito que se puede aducir para volar por las alturas es haber visto antes que otros la valía de Zapatero, prefiero que sigan donde están, porque eso sólo les acreditaría como buenos visionarios, pero no les da ningún plus a la hora de ocupar cargos de mayor responsabilidad. Y luego están los que abandonan el escaño porque, después de haber sido ministros, "ya no tienen nada que hacer en el Parlamento". Si esa fuera la norma a seguir, ¿cómo explican que existan cientos de socialistas que, habiendo tocado el techo, siguen defendiendo y peleando por las ideas que profesan y por el triunfo del partido en el que militan? ¿Cómo que no tiene nada que hacer quien ha sido ministro? Se nota que no conocen las Casas del Pueblo, donde miles de socialistas están deseando que quienes han acumulado una experiencia gubernamental puedan explicar las claves de la política seguida y de lo que queda por hacer.
Quien ha sido ministro de Justicia tiene una larga tarea para asesorar a los militantes socialistas sobre los abusos de poder que suceden en muchos pueblos de España, donde la falta de control democrático de las instituciones públicas vulnera constantemente los derechos de los ciudadanos. Quien ha sido ministro de Cultura tiene un amplio campo de juego para coordinar una política cultural que nos haga entender, aún mejor, la diversidad cultural española y los fenómenos políticos que esa diversidad cultural conlleva. Quien ha sido ministro de Sanidad tiene el campo abonado para explicar las excelencias del sistema público de salud español y los riesgos que significa el que los más pudientes sigan sin confiar en el mismo, comprando fuera lo que, excelentemente, se ofrece dentro. El máster que significa haber pasado por un ministerio se puede usar en beneficio propio o en beneficio de las siglas que nos permitieron llegar a lo más alto. ¡Miles de militantes nunca llegaron ni a concejal y ahí siguen peleando y defendiendo sus ideas, sin pensar que, si no llegan a ministros, no merece la pena seguir en este apasionante proyecto!"


Juan Carlos Rodríguez Ibarra es miembro del Comité Federal del PSOE y ex presidente de Extremadura.

lunes 3 de agosto de 2009

He vuelto a bloguear...

No sé si existe el verbo, pero terminará la RAE acuñándolo en su gran reserva lingüistica. Hoy recomiendo el Blog de mi Portavoz. Un saludo.

http://margapgarcia.blogspot.com/

jueves 27 de noviembre de 2008

Guerras absurdas entre dos de los buenos....

He asistido al cruce de artículos entre dos de los grandes escritores, novelistas y narradores de nuestra lengua: Muñoz Molina y Almudena Grandes.

Para mis queridos lectores todo empieza de la siguiente manera:



Artículo 1: "México" de Almudena Grandes.
"Un tribunal ha constatado la muerte de Franco. Qué risa, dicen algunos. Yo prefiero reírme de otras cosas. "Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta". Parece un contrato sadomasoquista, pero es un consejo de la madre Maravillas. ¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos? En 1974, al morir en su cama, recordaría con placer inefable aquel intenso desprecio, fuente de la suprema perfección. Que la desbeatifiquen, por favor. A cambio, pueden beatificar a Bono, porque la pequeña vanidad de su implante capilar es pecado venial frente a tamaña perversión.
Ríanse. Es lo mejor porque, más allá de la risa, se extienden el llanto y la úlcera de estómago. Quizás, también, el exilio de este país humillado, que debería ser el nuestro, pero no nos pertenece. Sus eternos propietarios, entre ellos quienes hacían el saludo fascista para celebrar el ingreso bajo palio de un asesino en sus templos, siguen disfrutándolo. A los demás nos queda madrugar, y que los capataces, con toga o sin ella, de los señoritos obispos, nos señalen con el dedo para decirnos si hoy trabajamos o no. Últimamente, es que no.
A mí, Franco no me da risa ni muerto. Y si la legalidad es que la amnistía del 77 sirva para exculpar, entre otros culpables, a quienes mataban a manifestantes pro-amnistía, esa legalidad me parece una tragedia. Pero que nadie se equivoque. No es cuestión de jurisprudencia, sino de política. El Parlamento hace las leyes, y si hace falta, las deshace, y los jueces se limitan a aplicarlas. Por eso, cada vez es más difícil vivir en una democracia que desprecia su propio honor, para reverenciar sumisamente el de sus verdugos. Habrá quien, como Maravillas, le vea la gracia a esta humillación. Yo no, así que, por si toca exiliarse, me voy pidiendo México."

Continúa con la respuesta de Muñoz Molina:

En su artículo del 24 de noviembre, Almudena Grandes hace lo que tal vez intente ser una broma acerca de una monja en el Madrid del comienzo de la Guerra Civil: "¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?". ¿Estamos ante la repetición del viejo y querido chiste español sobre el disfrute de las monjas violadas? No hace falta imaginar lo que sintieron, en los meses atroces del principio de la guerra, millares de personas al caer en manos de pandillas de milicianos, armados y casi siempre jóvenes, aunque tal vez no siempre sudorosos.
Basta consultar a historiadores fuera de toda sospecha o -ya que nos preocupa tanto la recuperación de la memoria- recuperar el testimonio de republicanos y socialistas sin tacha que vieron con horror los crímenes que se estaban cometiendo en Madrid al amparo del colapso de la legalidad provocado por el levantamiento militar.
Ni a Manuel Azaña, ni a Indalecio Prieto, ni a Arturo Barea, ni a Julián Zugazagoitia les costó nada imaginar la tragedia de tantas personas asesinadas por esas pandillas no siempre incontroladas que preferían mostrar su coraje sembrando el terror en Madrid en vez de combatiendo al enemigo en la sierra. Casi todos ellos hicieron lo poco que podían por salvar a inocentes: a Juan Negrín no le fue nada fácil evitar que asesinaran a su propio hermano fraile. Y todos ellos sabían el daño que esos crímenes estaban haciendo internacionalmente a la justa causa de un régimen legítimo asaltado por una sublevación sanguinaria e inicua. Almudena Grandes habla de exiliarse a México: cuando leemos artículos como el suyo y como tantos otros que por un lado o por otro parecen empeñados en revivir las peores intransigencias de otros tiempos, algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.

Almudena Grandes le responde:

En su furioso ataque a mi columna del lunes pasado, publicado ayer en esta sección, Antonio Muñoz Molina omitió el consejo de la madre Maravillas a sus hijas espirituales -"Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta"- con el que, en mi opinión, era ella la que se ponía a la altura de los viejos chistes sobre la condición femenina en general y sobre las monjas, en particular.

Si no supe expresarlo con la suficiente claridad, lo siento. Si, como sospecho, Antonio Muñoz Molina ha aprovechado la ocasión para construir un discurso demagógico sobre la violencia y la memoria histórica, todavía lo siento mucho más.

Y de momento finaliza con la contraréplica:

Un lector me hace llegar amablemente una información que yo desconocía, y que me parece adecuado compartir con Almudena Grandes: la frase "Déjate enseñar, déjate mandar, déjate sujetar y despreciar y serás perfecta" no es de la madre Maravillas, ni se dirige a sus monjas. Es uno de los Avisos Espirituales de san Juan de la Cruz, y su destinatario, en femenino, es el alma.

Por partes como diría aquel.

Argumento 1º: En mi modesta opinión quizá se la puede acusar de una pizca de dureza, pero entiendo que lo que quería transmitir Grandes, que si para la doctrina católica (eso es irrefutable, hasta en el s.xxi) la mujer es una estatua de piedra, que debe estar sometida y afligida por el peso de su condición femenina, y encima sentirse plena de felicidad por ello, encaja plenamente con la comparativa que hace sobre el acto de violación. No va más allá. El resto totalmente suscribible para mí.

Argumento 2º: Creo que Muñoz Molina saca de quicio un poco la temática y se dirige a los extremos para replicar dicho artículo. Un tanto puntilloso en su análisis. Debo darle la razón en que como en cualquier guerra hubo desmanes inhumanos, pero sin dejar de olvidar que una cosa es defenderse, otra es la imposibilidad de control de todos los milicianos, y otra las acciones injustificadas que pudieron ocurrirse en el bando republicano pudiendose ser origen en la desesperación. Otra cosa es en cambio, la liquidación ideológica, es decir, limpieza y muerte a todos los "rojos" con el desprecio a la vida humana que perpetró el bando mal llamado "nacional".

Argumento 3º: la sra. Grandes ya pide disculpas si tuvieran que ser las mismas necesarias, qué más persigue Muñoz Molina. Independientemente de que en la segunda réplica, el escritor atribuya a San Juan de la Cruz la tan sumisa frase, dato que desconozco si es cierto o no, pero el escritor traspasa las culpas a un lector si tuvieran que repartirse. Lo que Muñoz Molina no puede obviar, siendo el debate de fondo y no quién es el propietario la frase ni si se refiere al lucero del "alma" en la intención, lo que a mi modesta opinión entiendo se refería Grandes en su artículo, es el papel de la mujer sometida a la fe, por tanto, esclavizada en la sociedad franquista.

Se abre el debate....

lunes 24 de noviembre de 2008

Cuando tienes mucho trabajo, pasa esto...

Con la tarea que he tenido pues los temas que me interesan comentar los he ido aparcando y así me pasa que tengo que hacer una entrada en el blog multitemática.

Obama, una esperanza blanca que vino de color oscuro

El pasado 4 de noviembre muchos terminamos enganchados a nuestro televisor o a la radio, expectantes sobre los resultados electorales de EEUU. Unas elecciones que han sido históricas.

Yo estaba liado estudiando mis ordenanzas fiscales (otra medida sangrienta hacia los ciudadanos, "made in PP" en el Ayuntamiento de Valdemoro), mientras seguía con atención los avances que iban dando.

Reconozco que aunque queriendo que ganara Obama, no esperaba un resultado tan abultado: 365 delegados frente a los 173 de Mc Cain. Tenía mis recelos hacia esa sociedad conservadora de norteamericanos, no tenía tan claro que los mensajes tan agresivos de la campaña de los republicanos hubieran caído en saco tan roto. Pero las elecciones han sido históricas, será una efeméride que saldrá en muchos libros de historia. Las elecciones en EEUU han supuesto un camino nuevo, una puerta abierta para este mundo, que lo necesitaba.

No nos engañemos, ni Obama ni el Partido Demócrata, son el paradigma de nuestra querida izquierda, ni tan siquiera son socialdemócratas, pero si es cierto que se pueden revestir de algún toque o tinte porque la necesidad así lo requieren y porque se han visto obligados a introducirlo en su discurso, vamos a ver si también en su ideario.

La campaña ha sido fascinante. Las claves del éxito: un discurso bien estructurado, un lema que ha enganchado, no ha caído en ningún desmán, ha soportado bien toda la agresividad de los ataques de los republicanos, y ha logrado ser esa bocanada de aire fresco que se demandaba. Su mujer otro factor, clara representante de un activo en campaña. Michelle, ironías de la vida podría convertirse en la Hillary Black, tiempo al tiempo; pero ella es sinónimo del sueño americano: mujer negra de origen humilde y descendiente de esclavos que llega a tener formación académica y a ser la primera dama.

Obama ha llegado a las minorías étnicas (se convierten poco a poco dentro de cualquier realidad sociológica en un frente electoral a tener en cuenta si se quiere ganar un comicio), especialmente afroamericanos e hispanos, con las mujeres, con los inmigrantes y la mayoría de los blancos.

El "change" ha revuelto todo. Espero que sea una esperanza para este mundo global que cada día que pasa lo necesita. Pero si M.L. King tuvo un sueño, hoy una vez cumplido, seguro que tendría un miedo. Miedo como yo, que ya estoy muy escarmentado, que esos sueños que se tocan no se conviertan en unas noches de mal descanso.


Ordenanzas fiscales de Valdemoro



Otra vez el PP de Valdemoro, vuelve hacer lo que mejor se le da. Crear injusticias y desigualdades. Han aprobado unas ordenanzas fiscales que son de todo, menos prácticas, justas y razonables. Muchas veces me pregunto, cómo es posible que estos individuos gobiernen algo.

Me duelen especialmente la falta de seriedad y vergüenza de los precios públicos para deportes. Estos "peperos" son capaces de poner en alquiler a precios astronómicos instalaciones que las tienen prácticamente en ruinas, siguiendo las mismas abiertas con el peligro que conlleva. Son irresponsables porque creo que van adivinando que su ciclo se acaba y cómo su fe les dice que sólo les juzga Dios, pues tirá que estamos de rebajas.

Los socialistas de Valdemoro, especialmente sensibilizados con esta cuestión hemos iniciado una campaña por los comercios, ya que son ellos los que salen castigados con estas ordenanzas. A sabiendas que ese sector es más bien conservador, no por ello podemos dejarles desprotegidos. Srs. del PP, que en tiempo de crisis apoyen al pequeño comercio y a las pymes, que son la primera fuente de creación de empleo, y dejen vender milongas envueltas en macrosuperficies.

Los/as militantes han estado llevando el mensaje, el trabajo y la ayuda del Partido Socialista. Siempre he pensado que ellos son las manos y las piernas de este gran partido. Y la palabra militante jamás debe ser adulterada, porque luego nos pasa lo que nos pasa. Gracias a los que lo son de verdad, de corazón y aportan su trabajo desinteresadamente por un proyecto progresista.

Si algún comerciante quiere realizar alegaciones póngase en contacto con los socialistas que le ayudamos. Un saludo.
Y ahora ¿qué?

En estos tiempos se reafirman mis pensamientos progresistas, la ventana desde la que veo el mundo. Hace 20 años cayó el comunismo como sistema económico. El capitalismo que ha ido avanzando hacia un modelo ultraliberal y conservador (liberal en el poder, conservadurismo en la sociedad y en lo social) está abocado a desaparecer. Nos queda pues la socialdemocracia que siempre hemos creído algunos. El Estado, y mediante el poder público, es el único que puede paliar las desigualdades, no debe quedar mudo e inactivo mientras una sociedad devora a los más debiles y engrandece a los más fuertes, porque si no es para tomar decisiones políticas que cambien la vida de los ciudadanos que más lo necesitan para qué queremos el Estado, para pagar a representantes en meros actos protocolarios. Desgraciadamente ese concepto hay veces que calá en ciertos personajes que se introducen en el mundo de la política. Ellos son los que desvirtuan la política mayúscula y los que hacen que unas siglas o una manera de pensar se convierta en un disfraz.

Hoy más que nunca tengo claro que sólo se puede cambiar el mundo, desde la socialdemocracia, en mi país, en mi región o en mi municipio, desde el socialismo del S. XXI.


Por eso me ha parecido oportuna la siguiente viñeta de siempre genial El Roto que dice "Si todos caminamos en la misma dirección, ¿cómo sabemos que lo estamos haciendo en la correcta?" Sublime

miércoles 29 de octubre de 2008

A vueltas con la Memoria Histórica...








En estos días estamos siendo "bombardeados" con múltiples opiniones sobre las actuaciones que el juez Baltasar Garzón está llevando a cabo. La derecha rancia que no quiere recordar nada más que lo que le interesa, está intentando politizar dicha causa. También hemos escuchado las declaraciones de Carrillo argumentando que es un error pero que entiende la actuación del juez aunque llegue tarde. Ayer escuché los vómitos del presentador de Telemadrid de Diario de la Noche, Hermann Tertsch, llamando asesino al mismo Carrillo y encubridor a Zapatero; en fin los mismos fascistas de siempre amparados por una televisión pública.
Mi opinión al respecto:

Derecho a recordar y a que la historia no sea la que escribieron los ganadores de una guerra y Golpe de Estado (para los de siempre, definición de golpe de estado: Un golpe de Estado (calco del francés coup d'État) es la toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigentes con anterioridad).

Personalmente tengo la mía como muchísimos ciudadanos de este país. Mis abuelos se conocieron en la cárcel de Don Benito. Allí también estaban los hermanos de mi abuela. A partir de ahí, ¿dónde están mis tíos José, Marcial, Isidro y Julio? Pues ese el problema, mi abuela murió sin saberlo, haciéndose cargo de sus sobrinos y perdonando a los asesinos. Su delito ser republicanos de izquierdas y del Partido Socialista. También perdonó que la cambiaran el nombre para no ser perseguida y correr la misma suerte que sus familiares. También perdonó que les quitaran todas sus posesiones. También perdonó que rompieran su familia. Y también perdonó no ser libre durante 40 años. Pero hizo una cosa que es la que más molesta a gran parte de la derecha de este país. Enseñó a sus hijos y nietos, como el que está escribiendo, que sobre el odio nunca se genera nada bueno. Enseñó que significa ser socialista. Enseñó que a ella la cayaron muchos años, hicieron que hasta casi aparentará que nada ocurrió (yo sé que nunca lo olvidó) y que los veniamos detrás recogieramos el testigo de los valores que ellos no pudieron defender. Ni las actuaciones de Queipo de Llano ni la matanza de la Plaza de Toros de Badajoz acabó con la exterminación de los "rojos" como pretendían. Unos eran judíos en Alemania otros de izquierdas en España, objetivo eliminarlos a todos.
Mis mejores amigos son conservadores y guardia civiles (aunque en la benemérita hay de todo ya) ¿y qué? Voy a juzgarles por lo que pudieran hacer sus abuelos o lo harán ellos por lo que pudieran defender los míos. Pues a la vista está que no. Porque eso también me lo enseñó mi abuela.
Pero tengo derecho a conocer los nombres de los asesinos, tengo derecho a saber que pasó con mis familiares y sobretodo dónde están.
Si tanto le molesta a la derecha de este país es bien sencillo: no la hagas y no la temas. Afortunadamente creo firmemente que sí existe una derecha demócrata que cree en la conjucción de todas las ideas políticas para contribución al servicio de nuestro país. Esa es la herencia de los que hemos nacido y crecido en democracia, sin reconres y libres, pero con la memoria presente y con el derecho a recordar, para que la historia no vuelva a escribirse con sangre, roja o azul, da igual, simplemente sangre.

jueves 23 de octubre de 2008

Una de mis preferidas

Mirar que canción más bonita de los artistazos de El Barrio


Cham cham, el inspector, ¿recordaís?



¡Qué alboroto! Sólo se habla de eso en el Ayuntamiento. El pasado lunes 20 de octubre el Ayuntamiento de Valdemoro recibió una visita de ¿cortesía? Pues más bien no.
Vino el Inspector de Trabajo a petición de una denuncia del Grupo Socialista. Les ha requerido a los Peperos que aporten los contratos de sus "asalariados de 1000 voltios". Ahora dejar a trabajar al funcionariado público, pero Sr. Inspector, muy señor mío, lo que usted les ha pedido que si oferta pública de empleo o demostración de méritos y capacidad de los contratados al PP, llevan años si saber qué es eso. Nada que busquen los papelitos...
En tono de sorna para la seriedad de la cuestión les recomiendo un amigo de todos para buscar los papelitos que quién sabe "ande andarán". A ver si el Gadget les ayuda...